Metodología de verificación

Cómo verificamos lo que publicamos en Perro-Lobo: fuentes que priorizamos, cómo clasificamos una afirmación y qué hacemos cuando encontramos un error.

Metodología de verificación

En Quiénes somos explicamos, a grandes rasgos, cómo elaboramos los artículos de Perro-Lobo. Esta página va un paso más allá: describe, con un caso real y completo, cómo aplicamos ese proceso en la práctica —qué fuentes priorizamos, cómo clasificamos una afirmación como verificada o refutada, quién revisa qué, y qué hacemos cuando encontramos un error—. No es una declaración de intenciones abstracta: es la descripción de un proceso que ya hemos ejecutado.

El caso que originó esta página

En julio de 2026 revisamos, una por una, las 14 razas incluidas en nuestro artículo «Razas de perro lobo» contra la fuente primaria de cada raza. El resultado no fue cómodo: solo 2 de las 14 —el Perro Lobo Checoslovaco y el Perro Lobo de Saarloos— tienen un cruce real y documentado con lobo en un estándar oficial. En otras 3 —Tamaskan, Utonagan y Northern Inuit— la composición de razas es correcta, pero el propio club de raza confirma un 0 % de sangre de lobo. En las 9 restantes, la afirmación de «cruce con lobo» que nosotros mismos publicábamos no tenía respaldo en ninguna fuente oficial. Reescribimos el artículo entrada por entrada con esta clasificación, y así sigue publicado hoy. Esta página explica cómo llegamos a esas conclusiones.

Fuentes que priorizamos

Cuando una afirmación se puede contrastar contra la fuente oficial del propio objeto de estudio, esa fuente tiene prioridad sobre cualquier artículo divulgativo, foro o web (incluida la nuestra, en versiones anteriores). Por orden de prioridad:

  1. Estándares oficiales de raza, cuando existen: los de la Fédération Cynologique Internationale (FCI) en primer lugar, y los de otras federaciones nacionales reconocidas cuando aplica (por ejemplo, la Federación Canófila Mexicana para el Calupoh).
  2. Clubes y registros oficiales de la propia raza, cuando no hay estándar FCI: por ejemplo, el Tamaskan Dog Register, la Northern Inuit Society o el Timber Dog Club UK, que documentan el origen y la composición genética de sus propias razas mejor que nadie.
  3. Sociedades caninas nacionales, como la Real Sociedad Canina de España (RSCE), para confirmar si una denominación popular corresponde a una raza o etnia reconocida oficialmente.
  4. Estudios genéticos publicados, cuando existen y son relevantes —por ejemplo, los estudios de marcadores genéticos que contradicen el relato fundacional de alguna raza, o los estudios sobre poblaciones de lobo silvestre.
  5. Guías de organismos veterinarios de referencia (AVEPA, WSAVA, FEDIAF) para cuestiones de salud, comportamiento y bienestar.

Cuando estas fuentes no coinciden con lo que dicen la mayoría de webs divulgativas —incluida, en el pasado, la nuestra—, seguimos la fuente primaria, no el consenso popular.

Cómo clasificamos cada afirmación

Para el fact-check de las razas de perro lobo usamos tres categorías. No son una escala de "más o menos lobo": son una distinción clara entre lo que una fuente oficial confirma y lo que no.

  • Verificado: existe un cruce real y reciente con lobo, documentado en el estándar oficial de la raza. Solo dos de las 14 razas de nuestro artículo cumplen esto.
  • Verificado con reserva: la composición de razas de origen que se suele contar es correcta, pero la propia fuente oficial (el club de la raza) confirma que no hay sangre de lobo, pese al nombre popular "perro lobo".
  • Refutado: la afirmación de cruce con lobo no tiene respaldo en ninguna fuente oficial, la contradice directamente, o no existe ningún estándar ni club de raza que respalde la propia denominación.

Aplicamos este mismo criterio —contrastar la afirmación habitual contra la fuente oficial del objeto concreto, no contra lo que "se suele decir"— al resto de contenidos del sitio, no solo a esta página.

Proceso de revisión: quien escribe no es quien revisa

Ningún texto que corrige o verifica una afirmación factual se publica tal como sale del primer borrador. El proceso tiene pasos separados:

  1. Redacción. Se reescribe o corrige el texto basándose en las fuentes documentadas en el paso anterior.
  2. Revisión independiente. Una segunda pasada —separada de quien redactó— contrasta cada afirmación del texto contra el dossier de fuentes, no solo contra el propio texto. Esta pasada, igual que la fase de documentación, se apoya en las mismas herramientas de inteligencia artificial que describimos en Quiénes somos.
  3. Aprobación editorial final. Nada se publica sin que Artur, como editor y responsable de contenidos, lo revise y apruebe. Es quien toma la decisión final y asume la responsabilidad de lo publicado, se haya redactado con ayuda de IA o no.

Un ejemplo real de cómo funciona (y falla) este proceso

No lo contamos como anécdota perfecta. Durante la corrección del mismo lote de artículos que dio origen a esta página, la revisión independiente detectó que uno de los borradores generalizaba la ascendencia de lobo a razas que, según la propia clasificación que acabábamos de establecer, no la tienen. Era una contradicción interna real, no un matiz menor. Se corrigió antes de que esa versión llegara a publicarse, precisamente porque el paso de revisión estaba separado del de redacción. Lo contamos porque es exactamente para qué sirve ese paso: no es un trámite, es el punto donde encontramos los errores antes de que el lector los encuentre.

Cómo corregimos un error

Nos equivocamos como cualquiera —de hecho, varias de las afirmaciones que corregimos en este proceso las habíamos publicado nosotros mismos antes. Cuando detectamos o nos avisan de un error:

  1. Volvemos a la fuente primaria del dato concreto, no a la fuente secundaria que lo repitió.
  2. Corregimos o eliminamos la afirmación que no se sostiene.
  3. Actualizamos la fecha de "última actualización" del artículo afectado.

Si detectas un error en cualquier artículo —un dato, una fecha, una afirmación mal matizada—, escríbenos a hola@perrolobo.org o desde la página de contacto. Se agradece y se corrige.

Lo que no hacemos (todavía) y lo decimos abiertamente

  • No tenemos un equipo de revisión externo ni expertos titulados contratados para cada verificación: quien redacta y quien revisa son parte del mismo equipo pequeño descrito en Quiénes somos, con apoyo de herramientas de IA en parte del proceso.
  • No verificamos con la misma profundidad todo el contenido del sitio: el proceso descrito aquí se aplicó primero donde detectamos el problema más grave (las razas de perro lobo); seguimos ampliándolo al resto de artículos.
  • No es un proceso infalible. Si funcionara perfectamente, no necesitaríamos una sección de correcciones.