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Hallan una cría de lobo de 57.000 años en el Yukón

Bautizada como Zhur, la cría de loba permaneció congelada en el permafrost canadiense durante milenios. Es uno de los ejemplares de lobo más antiguos hallados.

Restos de cría de lobo de 57 mil años

Encuentran los restos momificados de un cachorro de lobo, una hembra de 57 mil años de antigüedad, lo que la convierte en uno de los ejemplares de lobo más antiguos y más completos que se han encontrado.

La cría de lobo fue hallada en julio de 2016 por un minero durante labores de extracción hidráulica en un afluente de Last Chance Creek, en los yacimientos auríferos de Klondike, cerca de Dawson City, en el territorio del Yukón (Canadá), donde había permanecido congelada e intacta durante miles de años en el permafrost.

La pequeña loba fue bautizada como Zhùr, que significa «lobo» en idioma hän, la lengua de la Primera Nación Tr'ondëk Hwëch'in, en cuyo territorio apareció. Con 41,7 cm de largo (del hocico a la base de la cola) y 670 gramos de peso, se encuentra en un estado de conservación excepcional para la edad que tiene: conserva dientes, pelo y órganos internos. Tendría entre 6 y 7 semanas de vida en el momento de morir, justo la edad a la que un lobezno empieza a destetarse.

minero descubre restos de lobo
minero descubre restos de lobo

Un equipo dirigido por la paleontóloga Julie Meachen (Universidad de Des Moines), junto con Grant Zazula, paleontólogo del Gobierno de Yukón, analizó su dieta mediante isótopos presentes en sus dientes y su pelo, y publicó los resultados en la revista Current Biology en diciembre de 2020. El resultado fue una sorpresa: en lugar de presas terrestres típicas de la fauna de la última glaciación, como bisontes o bueyes almizcleros, los datos apuntan a un consumo importante de recursos acuáticos, muy probablemente salmón real (Chinook), especie que todavía hoy desova en los ríos de la zona.

Los investigadores creen que murió enterrada viva en su guarida durante un colapso de los sedimentos. Es un hallazgo que se suma a otros restos de cánidos del Pleistoceno en el continente americano, como los restos de un perro lobo gigante hallados en Puebla, aunque se trate de una especie y una época distintas.