Una guía distinta para cada especie
Los pequeños mamíferos y reptiles no comparten una receta de cuidados. Ratas, jerbos y degús tienen dietas y estructuras sociales diferentes; un dragón barbudo depende de temperatura, luz y nutrición propias de un reptil.
Antes de adoptar, localiza veterinario especializado y prepara el recinto completo. Comprueba dimensiones, ventilación, sustrato, enriquecimiento y equipos de medición. En reptiles, una lámpara instalada sin medir radiación o temperatura puede ser tan problemática como no usarla.
Observa peso y conducta con regularidad. La pérdida de apetito, respiración anormal, debilidad o cambio marcado de heces requiere consulta, no remedios de otra especie.