Si quieres saber si tu perro está enfermo, sigue leyendo: en este artículo repasamos los principales síntomas que alertan de que algo no va bien, cuáles obligan a ir a urgencias sin esperar y qué conviene observar antes de llamar al veterinario.
Cómo saber si un perro está enfermo
Muchos dueños se hacen esta pregunta cuando notan cambios en el aspecto o en el comportamiento de su perro. Aunque un perro no puede decirnos verbalmente que se siente mal, sí que expresa lo que siente de muchas otras maneras. Por eso es tan importante conocer sus señales de alerta.
Hay además un factor que juega en contra: los perros, como muchos animales, tienden a disimular el malestar. Un perro puede llevar semanas con dolor articular o dental y seguir moviendo la cola. De ahí que el mejor detector no sea una lista de síntomas, sino conocer bien cuál es su normalidad: cuánto come, cuánto bebe, cómo duerme, cómo se mueve y cómo saluda. Cualquier desviación sostenida de ese patrón merece atención.
Síntomas de un perro enfermo
Los síntomas pueden ser muy variables, pero algunos son comunes a muchas enfermedades y nos avisan de que el perro posiblemente no se encuentre bien. Entre los más habituales:
- Vomita o defeca sin cesar, o presenta vómitos o diarrea con sangre.
- Ha perdido el apetito o ha bajado de peso de forma repentina.
- Bebe u orina mucho más de lo habitual, un cambio que conviene no minimizar nunca.
- Tiene fiebre. Ojo con un mito muy extendido: la nariz seca y caliente no es un indicador fiable de fiebre. La humedad del morro cambia a lo largo del día con la temperatura ambiente, el sueño o la actividad. La única forma de saberlo es tomarle la temperatura.
- Tose o le cuesta respirar. Si respira agitado en reposo, revisa las causas de que un perro respire rápido.
- Muestra letargo o falta de energía, o rechaza el paseo y el juego.
- Expresa dolor al tocarlo o al moverse, o tiembla sin causa aparente (no siempre es frío: repasamos las causas de que un perro tiemble).
- Ha cambiado su pelaje o su piel: caída de pelo, heridas, costras, mal olor o parásitos.
- Presenta cambios repentinos de comportamiento: de un momento a otro se muestra ansioso, agresivo, apático, triste, confuso o se aleja de ti sin motivo aparente (no siempre es rechazo: te explicamos las posibles causas).
- Se lame o se rasca de forma obsesiva una zona concreta.
- Se sienta o se mueve de forma rara, evita las escaleras o ya no salta al sofá.
Cuáles son sus constantes normales
Tener a mano los valores de referencia ayuda a describir mejor la situación por teléfono y a distinguir un susto de una urgencia. Son cifras orientativas en un perro adulto en reposo:
| Constante | Valor de referencia |
|---|---|
| Temperatura rectal | 38 - 39 ºC |
| Frecuencia respiratoria en reposo | 15 - 30 respiraciones por minuto |
| Frecuencia cardíaca | 60 - 140 latidos por minuto (más rápida en perros pequeños) |
| Color de las encías | Rosa; deben estar húmedas |
| Relleno capilar | El color vuelve en menos de 2 segundos al presionar la encía |
Interpretarlas es competencia del veterinario, pero medirlas y anotarlas es algo que puedes hacer tú y que ahorra mucho tiempo en la consulta. Unas encías pálidas, azuladas o muy rojas, igual que una temperatura por debajo de lo normal, son motivo de consulta inmediata.
Señales de urgencia: no esperes a mañana
Hay cuadros en los que la diferencia entre ir ahora o ir en unas horas es determinante. Acude a un servicio de urgencias veterinarias si tu perro:
- Tiene el abdomen hinchado y hace arcadas sin llegar a vomitar. Es la presentación típica de la dilatación-torsión gástrica, especialmente en perros grandes de tórax profundo, y es una urgencia vital.
- Le cuesta respirar, respira con la boca abierta en reposo o tiene la lengua y las encías azuladas.
- Ha convulsionado, se ha desplomado o ha perdido la consciencia.
- Tiene las encías muy pálidas o sangra sin control.
- No consigue orinar pese a intentarlo repetidamente.
- Ha sufrido un traumatismo: atropello, caída o pelea, aunque aparentemente esté bien.
- Ha comido algo tóxico. Consulta la lista de alimentos prohibidos para perros y llama sin esperar a que aparezcan síntomas.
- Presenta signos de golpe de calor: jadeo desesperado, tambaleo y desorientación en un día caluroso. Tienes el protocolo en golpe de calor en perros.
- Vomita o tiene diarrea de forma persistente, sobre todo si es un cachorro o un perro muy mayor, por el riesgo de deshidratación.
Qué observar antes de llamar al veterinario
Cuanto mejor describas lo que pasa, mejor podrán orientarte. Antes de llamar, intenta tener claro:
- Desde cuándo ocurre y si va a más, a menos o igual.
- Qué ha cambiado en los últimos días: comida nueva, un premio distinto, un producto de limpieza, un paseo por una zona nueva.
- Si ha podido comer o tragar algo, incluidos juguetes, huesos, plantas o medicamentos.
- Cuánto come y cuánto bebe en comparación con lo normal.
- Cómo son las heces y la orina: color, consistencia, frecuencia, presencia de sangre.
- Qué medicación toma, incluidos antiparasitarios y suplementos, con nombre exacto.
Un vídeo con el móvil vale más que cualquier descripción, sobre todo si se trata de una cojera, una tos o un episodio que probablemente no repetirá en la consulta.
Preguntas frecuentes
¿Qué hacer si un perro está enfermo?
Si observas algún síntoma de enfermedad en tu perro, lo mejor que puedes hacer es acudir de inmediato al veterinario para que lo examine y le ponga el tratamiento adecuado. Recuerda que nunca debes automedicar a tu perro: muchos analgésicos y antiinflamatorios humanos son tóxicos para él, incluso en cantidades pequeñas. Tampoco esperes a que se cure solo, porque retrasar la consulta suele empeorar el cuadro. Esta guía te ayuda a reconocer señales de alarma, pero no sustituye el diagnóstico de un veterinario, el único que puede decirte con certeza qué le pasa a tu perro y cómo tratarlo.
¿Qué cuidados necesita un perro enfermo?
Lo primero, seguir al pie de la letra todas las indicaciones del veterinario, administrando la medicación en la dosis y el horario indicados y completando el tratamiento aunque el perro parezca recuperado antes.
Si el especialista ha recomendado alguna dieta específica, hay que cumplirla; puedes ver los distintos enfoques en dietas especiales para perros. También conviene procurar que descanse en un sitio cómodo y tranquilo, con agua siempre accesible, y reducir el ejercicio al que se le haya autorizado. Por último, mantén el contacto con la clínica para informar de la evolución, especialmente si notas cambios o empeoramiento.
¿Cómo evito llegar tarde?
Con prevención. Las revisiones periódicas, la vacunación al día según el calendario de vacunación canina, una buena pauta de control de pulgas y garrapatas y el control del peso detectan la mayoría de los problemas antes de que den la cara. En un perro mayor, lo habitual es pasar a dos revisiones al año.