En agosto de 2019 se viralizó una escena grabada en Wandiligong, un pequeño pueblo del estado de Victoria, en Australia: un águila dejó caer en el patio de una vivienda lo que parecía ser un cachorro de perro. La verdad es que se trataba de un animal bastante más raro de ver.
Lo que a simple vista parecía un perro resultó ser un cachorro de dingo 100% puro, algo muy inusual, ya que la mayoría de los dingos que quedan en libertad en Australia tienen algún grado de cruce con perros domésticos.
La familia que lo encontró pensó al principio que podría tratarse de un zorro. Lo llevaron al Alpine Animal Hospital, la clínica veterinaria más cercana, donde detectaron una marca en el lomo del cachorro compatible con las garras de un ave rapaz —de ahí la hipótesis de que un águila lo dejó caer— y lo remitieron para un análisis genético. El laboratorio de genética de la Universidad de Nueva Gales del Sur confirmó que era un dingo alpino (Canis lupus dingo) 100% puro, una subpoblación amenazada de la especie.
Al no localizarse ninguna madriguera ni otros cachorros cerca, el pequeño fue trasladado al santuario de cría de la Australian Dingo Foundation, en las Macedon Ranges, donde hoy forma parte del programa de conservación de la especie. Fue bautizado como «Wandi», en honor al pueblo donde apareció, y ya es todo un éxito en instagram.
Una publicación compartida de Wandi Dingo (@wandi_dingo)